Construida entre los años 876 y 879, la Mezquita de Ibn Tulun es la más antigua de la ciudad que aún conserva sus características originales, además del templo con mayor extensión de El Cairo.

La mezquita tiene unas proporciones impresionantes y se encuentra rodeada por un enorme patio que le aporta un carácter tranquilo en el corazón de la bulliciosa ciudad. Una vez en el interior, cuenta con un extenso patio cuadrado de 90 metros de longitud rodeado por pórticos que rodean la gran fuente central.

Una de las partes más singulares de la mezquita es su minarete, construido en 1296 como una estructura independiente muy especial, ya que se encuentra envuelto por una escalera exterior.

Puede que os resulte familiar ya que saltó a la fama al convertirse en uno de los escenarios de la película de James Bond “La espía que me amó”.

Echando la vista atrás

Ahmad Ibn Tulun fue un esclavo turco que a pesar de su origen humilde consiguió hacerse con el poder y crear la dinastía Tulunid. Al alzarse en el poder fundó la nueva ciudad de al-Qata'i y encargó la construcción de la mezquita que llevaría su nombre. A pesar de que la ciudad fue destruida cuando Ahmad fue destronado, la mezquita se mantuvo intacta aunque durante varios años quedó sumida en el abandono.

Una construcción imponente

La Mezquita de Ibn Tulun es un templo que impacta por su tamaño y por la calidad de sus elementos decorativos, aunque sin duda lo más sorprendente de la visita es que ofrece la posibilidad de contemplar el día a día de la ciudad a vista de pájaro desde lo alto del peculiar minarete.

Horario

Todos los días de 8:00 a 18:00 horas.

Precio

Entrada: 10LE.