Obelisco Inacabado

Abandonado hace miles de años en las canteras del norte de Asuán, el Obelisco Inacabado es una mole de granito de 40 metros de largo y más de 1.000 toneladas que compone uno de los misterios más importantes del mundo arqueológico.

Como su propio nombre indica, el obelisco nunca llegó a verse finalizado, ya que cuando faltaba poco para acabarlo, apareció una grieta que provocó que quedara abandonado después del duro trabajo realizado.

Un mar de incógnitas

Los obeliscos creados por los antiguos egipcios son un gran tema de debate debido a que plantean numerosas cuestiones a las que, a día de hoy, seguimos siendo incapaces de dar respuesta. ¿Cómo los tallaban en un solo bloque? ¿cómo los transportaban a cientos de kilómetros de distancia? ¿cómo izaban las enormes y pesadas columnas?

Existen numerosas teorías que indican que los obeliscos se transportaban en barcos por el río Nilo, aunque resulta complicado explicar cómo desplazaban las moles de granito hasta los barcos, o cómo los barcos soportaban semejante peso.

Como no podría ser de otro modo, siempre hay quien recurre a la sencilla teoría de que los obeliscos egipcios, al igual que las pirámides, no pudieron ser obra de la mano humana y fueron creados por los extraterrestres.

Una visita breve pero sorprendente

La visita a la cantera sorprende, ya que permite ver de cerca la grandiosa obra que se realizó para la creación del Obelisco Inacabado y dar rienda suelta a la imaginación para llegar a nuestras propias conclusiones sobre el proceso de creación y transporte de las impresionantes piezas de granito.